X MARCHA DE LA DESBANDÁ

5 a 14 de febrero de 2026

 PARTICIPACIÓN SUPERVIVIENTES E HIJAS DEL EXILIO

Carmen Negrín Fetter

Hija del exilio. Nació 1948. Es escritora e historiadora. Presidenta de honor de la Fundación Juan Negrín en Las Palmas de Gran Canaria. Nieta de Juan Negrín, presidente del gobierno de la II República española desde el 17 de mayo de 1937 hasta 1945 (en el exilio)., con quien convivió en París durante años. Hija de Rómulo, uno de los 3 hijos de Juan Negrín que fue piloto de la aviación republicana. Es autora del libro “Juan Negrín, el estadista” y de numerosos artículos y colaboraciones sobre la historia de España y la memoria democrática. La Fundación Juan Negrín conserva el archivo de Negrín que contiene 150.000 documentos.

Amparo Sánchez Monroy

Hija del exilio. Su padre fue teniente de la Guardia de Asalto de la República y su madre miembro de las Juventudes Socialistas y delegada del Socorro Rojo Internacional. Después de la caída de Barcelona en enero del 39 huyeron a Francia en La Retirada y llegaron a Port-Bou el día 7 de febrero. Su madre con ella fueron internadas en los campos de concentración de Argélès-sur-Mer, Clocher en Guertet, Lavaveix-les-Mines y después en Aubusson, una vieja cárcel del centro de Francia, donde cumplió 2 años. En el año 44 vio cómo soldados alemanes fusilaban a dos hombres y una mujer y cómo se llevaron preso a su padre. Cuando regresó para estudiar en España fue interrogada por la Brigada político-social como sospechosa.

Manuel Triano Simón

Nació el 12 de agosto de 1936 en Rincón de la Victoria (Málaga). Con 6 meses huye en los brazos de su madre, junto con su padre, sus dos hermanos, sus abuelos y sus tíos hacia Almería en febrero del 37, continuando hasta Alicante donde hacen una cueva para vivir junto al castillo hasta que consiguen una casa. Allí permanecieron hasta el final de la guerra. Su madre no pudo alimentarlo y cada mañana tenía que recorrer una gran distancia para conseguir algo de leche. Terminada la guerra regresan a Málaga donde detienen a su padre. En 1940 abandonan Málaga y se establecen en Algeciras. Su madre le contó los horrores de la guerra y las penurias que pasaron.

Armonía Lamas

(93 años), empezó a padecer de estrabismo con tres años y su madre la llevó a Málaga a un oculista. Una vez en la capital ya no pudieron volver, porque había llegado la noticia de que San Pedro también había sido ocupado. Isabel, la madre de Armonía, estaba embarazada de la que sería su cuarta hija y tenía un sueño muy profundo, por lo que le encargó a su pequeña que la despertase si oía sonar las sirenas avisando de un bombardeo para poder huir al refugio. Un día, su padre envió una comunicación avisando de que Málaga también iba a caer y que debían marcharse, así que emprendieron el camino hacia Almería.

Gloria Usero Fernández

(94 años). Cuando tenía 4 años, huyó junto a su familia desde Málaga hacia Almería en la marcha de población civil que trataba de escapar del avance franquista. Su familia inició el éxodo de forma temprana gracias a la información que poseía su abuelo, carabinero leal a la República. Durante aquella huida, Gloria vivió experiencias traumáticas propias de la guerra, como el miedo constante, la escasez de alimentos y la violencia sufrida por la población civil. Tras el conflicto, su familia sufrió represalias: su abuelo fue detenido y condenado a muerte (aunque finalmente no ejecutado), lo que marcó profundamente su historia familiar. Posteriormente, Gloria rehízo su vida en el exilio, residiendo en Venezuela junto a su marido.

María Hidalgo Guerrero

(91 años) nació en abril de 1931 y con 5 años junto con sus padres, sus dos hermanas y otros grupos familiares salieron huyendo de Málaga por la Carretera de la Muerte. Toda su familia se perdió. Una de sus tías huía con 5 hijos y se perdieron todos. Uno de sus primos apareció en un camión del que se tiró al verlos y se fracturó una pierna. Ella quedó con su hermana y su padre y a su madre no la encontraron hasta 3 años más tarde. Recuerda cómo caminaban entre gente muerta buscando donde resguardarse de las bombas. A su padre lo detuvieron al regresar a Málaga sin saber si su madre vivía.